Del buen gusto al buen susto; monumentos de Xalapa

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Comer bien, dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad.
(Jules Renard)

Hace pocos días, un Tribunal ordenó retirar una estatua de Juan Pablo II colocada en una plaza pública en Francia, el argumento es sencillo, la ley establece un principio de laicidad que separa la religión del Estado de Francia desde 1905 y el monumento fue adquirido con recursos públicos.

En nuestro país, dos artículos de la Constitución Mexicana, (24 y 130), así como la ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público establecen límites a las organizaciones de culto religioso, además de que definen la barrera entre el Estado y la Iglesia, sin embargo, vivimos en una tierra donde vale más el populismo que la ley misma.

Xalapa está llena de monumentos, a fin de cuentas somos una ciudad conocida como “la Atenas veracruzana” a partir de que, a mediados del siglo XIX, comenzó a ser un centro cultural con la creación del Colegio Nacional de Xalapa (hoy, Colegio Preparatorio de Xalapa) y que, 4 décadas después, se consolidó con la inauguración de la Escuela Normal Veracruzana.

Después vino la Universidad Veracruzana, el Teatro del Estado, el Ágora de la ciudad, el paseo de las 4 Virtudes Cardinales, el Museo de Antropología; más reciente, centros culturales como el Centro Recreativo Xalapeño, el Museo Casa Xalapa, el Centro Cultural los Lagos, la Pinacoteca Diego Rivera, la Galería de Arte Contemporáneo, el Jardín de las Esculturas y un montón más de lugares que han ahondado en que la capital veracruzana tenga ese status cultural reconocido a nivel regional.

Además, hay parques (Los Berros, Juárez, Xallitic, Macuiltépetl), callejones (del Diamante, Jesús te ampare, de La Calavera), esculturas (el águila de Los Lagos, estatuas de próceres por toda la ciudad, las 4 Virtudes Cardinales).

Según los datos que encontré, Xalapa tiene cientos de monumentos, más de 180 históricos y más de 120 artísticos, muchos de ellos (en mi opinión, los más antiguos), son obras de buen gusto y que ya son una tradición de la ciudad.

Mural Xalapa
Los murales de la entrada de Xalapa recibieron más “cirugías plásticas” que artista de Televisa. Ni así fueron aceptados y terminaron por ser borrados.

Sin embargo, en últimos años hemos sido invadidos por monumentos sin ton ni son, obras que han sido una pérdida de (nuestro) dinero, otras que no sabemos cuántos millones nos costaron, unas más que han terminado por desaparecer ante la crítica por el pésimo gusto con el que fueron hechas.

El más grandote, vistoso ¡y caro!, sin duda es La Araucaria de Sebastián, para algunos un armatoste estorboso y feo, para otros, un bonito símbolo de la ciudad (a pesar de que las araucarias ni son de México, mucho menos de Xalapa).  A fin de cuentas, la apreciación del arte siempre será subjetiva. Esta escultura de 31.40 metros de alto y 20 de ancho que pesa 130 toneladas más las 200 toneladas de losa de concreto que la sostiene, no sabemos cuánto nos costó y tal vez nunca lo sepamos, pero créanme, nos salió carísima. El único dato que dio el entonces secretario de Comunicaciones, Theurel Cotero, fue que la sola base costó más de 2 millones de pesos.

El afán de trascender de algunos políticos dejando un legado “cultural” “perdurable”, generalmente es infructífero y a la larga termina por ser más perjudicial que benéfico para su imagen, tal es el caso de la exalcaldesa de Xalapa, Elízabeth Morales,  que no hizo uno, ni dos, ni tres, sino varios “monumentos” que a la mayoría de la sociedad no gustaron, además de ser gastos totalmente innecesarios y poco transparentes –según los rumores, a cargo de su hermana mayor quien dice ser artista, ‘Yuyi’-.

Su “legado” artístico más criticado en muchos sentidos fue, sin duda alguna, los horrendos murales pintados bajo el puente del trébol vial antes de llegar a Plaza Américas, siendo el de la entrada a Xalapa, viniendo de Veracruz, el más señalado por el inminente parecido de un rostro de una mujer de rasgos indígenas con los facciones de la misma alcaldesa.

Los señalamientos en las redes sociales fueron inclementes, los memes estuvieron a la orden del día, los comentarios en la calle y algunos medios virtuales eran burlones, incluso algún medio importante nacional le dedicó unas líneas en su columna editorial. Y más allá, fue tal el rechazo que no una, ni dos, ni tres veces, sino al menos en 4 ocasiones, algún o algunos vándalos de buen gusto, le tiraron pintura y/o chapopote encima del rostro pintado.

Quetzalcóatl
El Quetzalcóatl del Parque Juárez incluso llegó a ser clausurado simbólicamente por una ONG.

Ante tantas burlas, y nuevamente con costos económicos desconocidos, la cara de la política disfrazada de autóctona, fue redibujada al puro estilo de “Doctor 90210” en 2 ocasiones hasta que perdió todo rastro de similitud con la munícipe. Todos esos gastos no lograron que el mural fuera agradable a la vista por lo que, en cuanto entró la siguiente administración municipal, una de las primeras acciones que se hicieron fue borrar por completo, tanto esos costosos garabatos como los del muro de enfrente que nadie pelaba por sosos.

Otro monumento polémico es el llamado Quetzalcóatl, una resbaladillota en forma de culebra ubicada en la parte trasera del Parque Juárez.

Por principio, al igual que los murales, no fue del gusto de gran parte de la sociedad bajo argumentos válidos como que nada tiene que ver con el estilo artístico del lugar o porque simplemente es de mal gusto (volvemos al punto de que la apreciación del “arte” es subjetiva) pero, principalmente,  porque para su instalación se retiró una balaustra de 1892 lo que trajo una fuerte crítica social y de grupos no gubernamentales como Xalapa Antiguo que incluso le realizó una clausura simbólica.

Luego tenemos los jardines verticales realizados en la misma administración, en la entrada y salida del viaducto, en la biblioteca Carlos Fuentes, en el Mercado Jáuregui, obras que, supuestamente, traerían un doble beneficio: renovación ambiental y recuperación de espacios públicos. Dichos muros verdes, no solo crearon polémica por las pinturas de las que los rodearon sino que ¡hasta se secaron!

Jardín Vertical
Irónico, en la ciudad de las flores, los jardines verticales no florecen.

Como escribió el periodista, Alejandro Hernández (@HernanDumas) en su cuenta de twitter “en Xalapa, ciudad donde tiras una semilla en el pavimento y sale una mata, es increíble que los murales de la Morales estén tan salados que se sequen al aire libre”.

Para colmo, la actual administración municipal ha dicho en reiteradas ocasiones que no hay presupuesto para darles mantenimiento, a pesar de que, el encargado de su construcción, Ing. Guillermo Herrera Ricaño, señaló en su inauguración que “son murales con tecnología de punta, es con la que están hechos los mejores en Europa, los mejores aquí en México; esta técnica permite que no estemos remplazando nosotros la planta, la planta coroniza el fieltro y se empieza a reproducir”.

mon03Si con esos ejemplos no fueran suficientes, todavía falta mencionar los murales del Viaducto, otra obra artística que divide opiniones en gusto pero que, independientemente del agrado o no, se están descascarando por causa de la humedad dejando una mala impresión.

 

 

Epílogo

Imagine por un momento que vivimos en un país de primer mundo, con una sociedad organizada donde las leyes se respeten, donde exista libertad de pensamiento pero de la misma forma se haga perfectamente la separación del estado y el clero y se castigue a quienes desvíen recursos, ¿cree usted que entonces existiría la costosa estatua de Rafael Guízar y Valencia en la salida de Xalapa, en un espacio excesivamente visible y público? ¿Y el respeto a las demás creencias o a los incrédulos que debiera dar el estado, dónde está?

Comentarios y comentadas, todas son bienvenidas en fernando.quijano@gmail.com

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Bunkerman
Periodista, tuitero, SMM. Tomo en serio lo serio de la vida... lástima que es tan poco.