Feliz cumpleaños, querido TeamXalapo

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“Hola, yo soy Pochacas y soy tuitera. En esta bonita presentación me parece importante mencionar dos cosas: no soy xalapeña y me encanta hablar de telenovelas”. Estas fueron oficialmente mis primeras palabras en el universo Xalapo que vieron la luz en su entonces naciente blog un 20 de marzo de 2015… Aquellos viejos tiempos.

Hoy que no soy ni tan tuitera ni mucho menos xalapeña, me uno con este texto a la celebración del segundo aniversario de un grupo al que conocí quién sabe cómo y que por quién sabe qué razón me invitó a unirme a él. Y que, aunque un poco más bajito que antes, sigue haciendo ruido en el ciberespacio al hablar de una ciudad que ha necesitado con urgencia ser revisada, criticada, entendida, amada por todos sus habitantes, oriundos o foráneos, políticos, servidores públicos, peatones, artistas o viajeros.

Como mi prosa es egoísta y siempre tiendo a la primera persona, voy a hablar del #TeamXalapo desde mi propia experiencia, que es lo más cercano que tengo: Veamos… ¿cuándo los conocí? A algunos vía Twitter, a otro ya tenía el gusto de haberlo visto y saludado físicamente, y otro resultó haber sido compañero de prepa de mi hermana. No me pregunten a quién empecé a seguir primero (en términos de la red social, eh, no vayan a creer que andaba de stalkeadora enloquecida), con quien compartí los primeros mensajes o cómo rayos empecé a involucrarme en aquellas acaloradas ciberpláticas que sostenían sobre cierto personaje al que llamaremos EMO, donde se criticaba durante su labor alcaldíl. Muchos incautos como yo nos fuimos involucrando de alguna o de otra manera, algunos de manera activa, otros nada más mirábamos, leíamos, nos divertíamos mucho y algo de todo aquel intercambio de ideas con hashtag se nos quedaba en la mente.

¿Cuándo supieron de mi existencia? Esa es la misteriosa pregunta del millón de dólares, aunque seguramente debe haber sido por mi intrusión en algunas conversaciones de béisbol o de series televisivas. Pero recuerdo bien cómo empezaron a manifestar su unión oficial como grupo –que a mi me gusta llamar colectivo-, y recuerdo mejor cuando se anunciaron como #TeamXalapo con todo y página de internet. Muy formal la cosa. Pocos días después fui honrosamente convocada como invitada a su primera temporada de Radio y luego luego debuté como colaboradora en el portal, con un texto que realmente me costó mucho trabajo escribir porque, como dije desde el principio, yo ni xalapeña soy y pues, ¿cómo?

Lo cierto es que ahora que hago esta retrospectiva cual viejecita que desempolva sus recuerdos de un baúl misterioso, me doy cuenta que en realidad no importa mucho ni cómo los conocí ni cómo fui invitada a ser parte, pequeñita o grande, de este colectivo. Lo cierto es que se agradece mucho que gente preparada, crítica, con perspectiva, con capacidad de alzar la voz y decir cosas con fundamentos, y que además de todas las cosas se saben reír mucho de todo (y de nada), hagan algo desde su trinchera en favor de una sociedad que no se caracteriza por sus ímpetus de justicia ni sus reclamos de nada. Gente que desde sus propios lugares y sentidos comunes, desde su xalapeñidad y sus vivencias (al grado de nombrar alcaldes legítimos), ha sido capaz de conjuntar a una serie de voces que hablan de la ciudad y no (lo local no está peleado con lo global), de lo cotidiano y no, de lo mundano, de lo reflexivo, del ayer y del hoy.

No siempre son sutiles, no siempre son amables, no siempre tienen la razón. Pero son, y existen, y abren las puertas a la discusión pública, y eso debe celebrarse por encima de todas las cosas.

Lo cierto es que me emociona mucho ser tomada en cuenta, sentirme parte de este ruido xalapeño, y que sea el conducto para conocer a gente tan lista y linda que también porta con orgullo su playera con letras blancas.

Celebremos con cervezas, con pambacitos, con botanas con chile y chamoy, con vino y con muchos memes. Celebremos con aplausos, con fotos en el conejito del parque, con triunfos de los Tiburones, con carreras en el Estadio Xalapeño, con sesiones de Game of Thrones, con exposiciones artísticas o con alcaldes tuiteros. Celebremos porque sostener un relajo tan serio no debe ser cosa fácil, y aún así, aquí están… todavía.

Agradezco el espacio, agradezco el cariño, agradezco la amistad. ¡Y agradezco el récord del post más visto gracias a un video de antaño! Algo bueno ha salido de todo esto.

Feliz cumpleaños, querido TeamXalapo.


 

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Pochacas
Comunicóloga en vías de investigadora nomás por amor al chisme. Líneas de interés: telenovelas, ficción televisiva, televisión pública y por internet.