Hay que poner las barbas a remojar

0
29
Elizabeth Morales - xalapo.com

Elizabeth Morales


Mi ciudad ha atestiguado la llamada jornada electoral intermedia este domingo pasado, en donde se han elegido los diputados que conformarán la LXIII Legislatura. Jornada electoral cara y en donde el gran ganador fue el abstencionismo, puesto que apenas si acudió a las urnas entre el 47 y el 48 % del padrón electoral. Aunque, como dijera aquel preclaro personaje de la política reciente, “haiga sido como haiga sido”, la elección se llevó a cabo y lo que queda es analizar los pormenores y, esperar con esa fe ciega tan de nosotros los mexicanos, que estos diputados sí nos salgan, si no buenos cuando menos no tan peores como los que suplirán.

Entre las lecturas de este proceso democrático, hablando de nuestra ciudad que de eso se trata esta columna, pudimos observar la gran satisfacción de muchos xalapeños por la derrota de la candidata del PRI, Elizabeth Morales García, quien según los números hasta hoy consultables, quedó en tercer lugar entre las preferencias del electorado.

Su derrota se debió a varios factores: A la merma considerable de su capital político, la población de escasos recursos de las colonias populares (a quien menospreció cuando fue alcaldesa); a la falta de recursos económicos del Gobierno del Estado, que no apuntaló la elección como en otras ocasiones; a las no muy buenas relaciones entre quien hoy manda en Veracruz y la candidata; al llamado “Efecto Peña”, fruto de las reformas del Gobierno Federal y de la mala situación económica que éstas han causado al país y, también hay que acotarlo, al pobre desempeño de quien hoy despacha en el palacio municipal de Xalapa, que no abonó para crear una buena imagen partidaria de la señora Morales García. Aunque cabe mencionar también que la exalcaldesa mucho contribuyó, gracias a su prepotencia, su mal desempeño como munícipe, sus escándalos personales y su no muy claro manejo de las arcas municipales, a que los xalapeños, de buena memoria y hábiles siempre para ejercer el voto de castigo, no votaran por ella.

Elizabeth Morales García, entonces, enfrenta su primer gran descalabro político luego de haber sido diputada federal y alcaldesa de Xalapa y de, en un arrebato de soberbia, hasta haberse destapado en algunos ámbitos, como la posible primer mujer gobernadora de Veracruz. La lección fue dura y habrá de servirle, si su orgullo se lo permite, para darse cuenta que la humildad es el último atributo que un político debe perder.

Pero la lección no sólo es para ella, sino para muchos de sus correligionarios que, creyendo que por pertenecer al PRI ya tenían el triunfo en las manos, se equivocaron y hoy también se lamen las heridas de la derrota en la intimidad de sus casas de campaña. Y habrá de servir, también, esta elección, para aquellos que tienen aspiraciones políticas a futuro y que creen que el abolengo político lo es todo, verbi gratia el joven alcalde de Xalapa, Américo Zúñiga Martínez, quien nunca ha ocultado sus intenciones de seguir escalando posiciones en la política local.

La derrota de Elizabeth Morales García habrá de encender, si es que no lo ha hecho ya, los focos rojos en el ánimo de quien hoy gobierna a la capital de Veracruz, pues el mal desempeño de hoy, lo acabamos de ver, habrá de ser la derrota del mañana. Xalapa necesita de muchas acciones de gobierno decisivas, de un verdadero cambio en materias tan sensibles como la vialidad, la seguridad, el planeamiento del desarrollo urbano, el manejo del comercio ambulante y en la administración de los recursos públicos, asuntos que la hoy derrotada candidata, cuando fue su momento, no pudo o no quiso solucionar y, en el colmo de la desidia, algunos francamente hasta los ignoró.

Dice la conseja popular, “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”, y luego de la trasquilada que la ciudadanía le ha dado a Elizabeth Morales en la urnas bien haría, si es que quiere tener un futuro político promisorio, el alcalde de Xalapa, Américo Zúñiga Martínez, en ponerse a trabajar duro y bien para no dejar, de su paso por el Ayuntamiento, un mal recuerdo en el ánimo de los xalapeños, mismos que, se ha demostrado elección tras elección, tenemos muy buena memoria y sabemos dar lecciones inolvidables.

 

Alejandro Hernández y Hernández

Comentarios: motardxal@gmail.com

Comentarios

comentarios