Los tiburones rojos y un tranvía llamado descenso.

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Tiburones Rojos - xalapo.com

Los tiburones rojos y un tranvía llamado descenso.

Hubo una vez, a principios de los años 40’s en el cálido puerto donde “hacen sus nidos las olas del mar”, un grupo de jarochos visionarios amantes del fútbol que decidieron fundar el club deportivo Veracruz más tarde rebautizado como “Los tiburones rojos de Veracruz” y que debutó en 1943 en la liga mayor.

Tiburones Rojos - xalapo.comPara 1946 obtuvieron su primer título y no tardó mucho para que nuevamente se alzaran campeones en la temporada 1949-1950, sin contar con que en 1948 fueron campeones de copa.

Todo parecía ir viento en popa, se veía un equipo poderoso, constante y de resultados. Era una época dorada donde Luis “El Pirata” de la fuente se hizo la figura del equipo sin saber que lamentable para el equipo y quizá afortunadamente para su memoria, 70 años después seguiría siendo el máximo referente del club.

Después vinieron malos resultados y sucedió el primer triste descenso en 1951, y desde entonces “el tibu” ha estado como el chorrito “sube, baja, baja y sube”  no al compás de una canción, sino al compás de los intereses económicos y políticos de unos cuantos; sin embargo, ni los muchos dueños que ha tenido, ni las incontables contrataciones de infaustos jugadores y la corrupción generada dentro del equipo, han podido evitar que al menos al día de hoy el equipo veracruzano esté en la primera división y que hasta hace apenas un año,  viviera su mejor época  en torneos cortos .

¿Qué lo sostiene? ¿Qué es lo que evita que se vaya a la esquina de la muñeca fea donde residen muchos otros equipos con años de fundación que han desaparecido o nunca han estado en la máxima competición de futbol? La respuesta es sencilla: su cuantiosa y aguerrida afición así como una si no excelente, muy buena infraestructura que al final de cuentas hace al equipo un producto muy pero muy rentable que muchos han tenido o han querido tener pero que pocos han sabido querer y por consiguiente mantener.

Ahora en este torneo de clausura 2016, ya volvieron esos resultados que antes los llevaron al descenso y  también volvió  en sus seguidores la sensación de que el equipo ya perdió el rumbo, de que ya se hizo otra vez “chiquito” pues parece ya no hay ninguna exigencia  parte de la directiva que después de once juegos jugados y solo uno ganado, se han limitado a hablar de la confianza en los jugadores y en el técnico de que van a mejorar.Tiburones Rojos - xalapo.com

No sé si sea muy estricto de mi parte pensar que es increíble que a estas alturas del torneo, el técnico Carlos Reinoso declare a sus anchas que no ha encontrado aún a su once titular. Es cierto que la partida de “El  Manny” García, aunado a varias lesiones de jugadores (incluyendo sus refuerzos),  además del bajo rendimiento de muchos otros,  hayan hecho que la situación para el “maetro” no sea nada sencilla,  pero hasta el peor equipo del mundo puede tener su once titular, conformado ilustremente por los once menos peores, pero hoy por hoy ni siquiera eso está definido en el equipo jarocho.

A pesar de esto, los tiburones se encuentran en semifinales de la Copa MX y de ganarla seguro representará la salvación de Reinoso (si es que realmente su estadía peligra) y el paliativo que la afición necesita y principalmente merece,  ya que aunque a esa Copa todo el mundo le hace el “fuchi”; cuando es ganada y sobre todo después de haber hecho un vergonzoso papel en la liga, automáticamente se convierte en el logro del año.

Es probable que tarde o temprano los tiburones rojos  vuelvan a descender, más aún si siguen con esos problemas de indisciplina de los jugadores, poca inversión en el plantel y malos manejos administrativos, sin embargo, las bengalas rojas encendiéndose en la tribuna, los brincos de aficionados mientras tiran su cerveza, los cánticos de apoyo que van acompañados muchas veces de amorosas mentadas, harán como siempre, que el equipo resurja mil y un veces de las cenizas, porque así como bien infiere “el ratón crispin” que el odio jarocho es el más intenso que existe, así pues por lógica, también lo es su amor.


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