Óscar de la Borbolla, un escritor de la ucronía

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Óscar de la Borbolla

un escritor de la ucronía

Por: Adriana Castillo


Óscar de la Borbolla es un autor mexicano, que es Doctor en Filosofía, por la Universidad Complutense de Madrid, y además un experto en matemáticas, física cuántica, astronomía y física, ha escrito 23 libros que abarcan cuento, novela, poesía y ensayo.

En sus novelas destacan Nada es para tanto (2001) y Todo está permitido (2002) que son dos narraciones de corte erótico, cargadas de ironía y humor negro, donde sus protagonistas viven historias satíricas, muy similares, por lo que no es casual que uno sea hombre y otro mujer y que se llamen Gabriel y Gabriela.

De sus libros de cuentos sobresalen Las vocales malditas (1988) donde las historias ahí incluidas, son cinco, resultan novedosas porque predomina en ellas la vocal correspondiente, así nos encontramos con que para la letra a, la historia contada sólo utiliza palabras con esa letra y así sucesivamente, hasta culminar con la letra u. Con estos textos el autor prueba su gran talento, pues nos conduce a una especie de recorrido por la ironía y la burla de las palabras hacia las mismas palabras.

Dios si juega a los dados (2000) edición corregida y aumentada de El amor es de clase (1994) donde se incluyen relatos como “Las esquinas del azar” que es una narración en la cual dos de sus personajes, Inés y Juan, se ven envueltos en una historia donde el verdadero protagonista es el azar, pues es, definitivamente, esta fuerza la que determina lo que sucede con sus vidas. En “Manual de la lujuria” nos relata la forma de vida de un hombre que es todo un Don Juan y que muere cuando está con una prostituta, es un relato autobiográfico, pues es su padre, el personaje de esa historia.

En cada relato nos ofrece un recorrido de posibilidades, una mezcla de serendipia, azar, y destino. Sus personajes se ven forzados a no encontrarse, o se encuentran por un instante que se convierte en nada, provocando con esto recuerdos, a pesar de no tener ni siquiera el nombre del otro. Las atmósferas creadas son sucesos desencadenados  mera y absolutamente por la casualidad o el destino.

En sus cuentos, el azar es el único fin de la existencia, es un personaje más de cada narración, que decide la suerte de los demás a su voluntad y se dedica a jugar con los dados.

Otra de las peculiaridades de sus historias son los personajes masculinos, ya que en ellos se aloja la composición amor-sexo, relacionada normalmente a lo femenino. Muestra una intimidad poco conocida en ellos pues son quienes añoran: “Necesito que vengas: viniste sola tantas veces que es imposible que hayas olvidado el camino. Te espero por la mañana y por la noche, no sé qué hora es allá afuera, en el mundo: podríamos ir al cine, a donde tú quisieras…”

De la Borbolla no es para nada un escritor políticamente correcto, según sus editores es un novelista filósofo que ha adoptado el humor negro como método para exponer la esencia de la vida humana. Él se describe como un escritor de la ucronía, en el estricto sentido del término acuñado por el filósofo francés Charles Renouvier en el siglo XIX, aunque también dice ser un escritor irreverente: “En cada libro he puesto siempre lo que se me ha dado la gana, sin reparar en infracciones que pudieran cometerse contra la moral, la política e inclusive la verdad. Pues concibo mi oficio como un ejercicio  absolutamente libre que no respeta más autoridad que la del autor. No creo llegar a tener problemas por lo que escribo y no porque no contenga una buena dosis de subversión y crítica; pero estoy a salvo porque a quienes critico son tan analfabetas como Vicente Fox.”

Leerlo es un acto que nos conduce a descubrir una literatura novedosa, con ideas diferentes, que nos llevará por los turbios caminos del azar y el destino.

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