Remedios de la abuela

Muchas anécdotas de remedios de la abuela que me funcionaron

0
32
Remedios de la abuela - xalapo.com

Diario de una mamá primeriza

Tu abuela tenía razón.

Por Pamela de la Cruz


Siempre subestimé los remedios raros y descabellados que me proponía la gente mayor para aliviar mis dolencias y malestares cuando estaba embarazada. -¿Sufres de agruras? Pues come aceitunas. -¿Quieres que nazca natural? Ponte a gatear todos los días. -¿Deseas que te salga mucha leche? Tómate todos los días un atole de ajonjolí… Recuerdo que siempre agradecía el consejito con singular alegría, pero pensaba: -eso ni ha de funcionar.

Oooooootra vez, ¡qué equivocada estaba!…(raro, si yo casi ni me equivoco)…

Hoy que ya vivo en carne propia lo que es ser mamá primeriza, y a veces no tener ni una fregada idea de qué es lo que le pasa a tu bebé, te hace pedir ayuda desesperada y probar todos los remedios caseros habidos y por haber, desde darle al bebé hígado de zorrillo licuado, hasta hervir y hacer infusiones con las plantas más enigmáticas y olorosas, que dejaban una estela aromática que me hacían sentir en la casa del mismísimo “Hierbero” de Celia Cruz. No te importa probar todos los consejos que te recomiendan las abuelas, las amigas de tu mamá, y una que otra metichita inofensiva; lo que no deseas es ver sufrir a tu bebé por alguna causa, llámese cólicos, gases, rozaduras, mal sueño, molestias en las encías, etc.

abuela- xalapo.comJamás voy a olvidar lo impresionada que quedé con una anécdota; en una ocasión me dijeron: -Todos los bebés nacen con miles de parásitos, hay que purgar dándoles baños de sol y dándoles probaditas de “plátano rojo”, así arrojará todos los bichos que traiga. ¿Bichos?, ¿cómo puede tener bichos mi bebé si se ve tan hermoso y angelical? ¿baños de sol con esa pielecita tan delicada? ¿plátano rojo?….¿qué no es amarillo?.

Pues ahí va mi madre a conseguir el mentado plátano rojo, que resultó ser una fruta exótica que viene de Ecuador y tiene un sabor delicioso con un toque a frambuesa, suele venderse en ciertos puestos del mercado, es pequeñito y sí, ROJO. Usamos la resolanita matutina para darle los bañitos de sol a mi hija, y comió maravillada las cucharaditas de plátano rojo raspadito, pues fue la primera vez que probó algo sólido, ¡No me lo van a creer! (yo tampoco lo creía), al día siguiente que le cambié el pañal había decenas de diminutos gusanos blancos saludándome con cara de “Holaaaa, somos los parásitos de tu bebé”. ¡Eran muchoooos, su pañal estaba lleno de ellos! Casi me desmayo, pero en lugar de eso mejor corrí a tomarme una selfie con los inverosímiles gusanos jaja.

En fin, así podría narrar muchas anécdotas de remedios de la abuela que me funcionaron, y aunque de momento suenan medios raros, les puedo asegurar que la mayoría funcionan, en lo personal no vuelvo a dudar de la palabra de una abuela, no vuelvo a subestimar el poderoso impacto que tiene su consejo, nuestras abuelas tenían una cura para todo, por más raras que nos parezcan ahora. Siempre habrá una “receta mágica” dotada de esa sabiduría milenaria acompañada con esa nostalgia y ternura que nos provoca esa abuela, así que, queridas mamás primerizas…. siempre escuchen esos consejos y acepten esa ayuda sanadora, está acreditada por el miembro más respetado de la familia: la abuela, ¡esa abuela que siempre tiene la razón!.

(Cariños especiales a todas las abuelas de mi familia….y un beso hasta al cielo, abue Yola.)


Comentarios

comentarios