Asquito mil

0
658

Diario de una mamá primeriza

Asquito mil…

Por Pamela de la Cruz


¡¡¡Que levanten la mano las mujeres que son asquerosas!!!… no, no me malentiendan… no quise decir asquerosas en su persona jeje, me refiero a esas a las que les da asco todo, las que son bien delicadas y cualquier olorcito penetrante o putrefacto las hace casi vomitar, o quizá alguna escena mega sangrienta en una película, cierta comida, etc. Yo me declaro culpable, en verdad, yo era muy asquerosa, una de las cosas que más asco y repulsión me daba era el olor a “mondongo o pancita”, para mi mala suerte, uno de los platillos favoritos de mi mamá. Recuerdo que cuando la cocinaba yo me encerraba en mi recámara pero aún así el olor que tanto asco me daba se colaba por debajo de la puerta y me daban unas tremendas ganas de ir a saludar cara a cara a la taza del baño. Así era yo, asquerosa… antes de ser mamá.

Ya sé que van a decir –ay ésta ya choca con su antes y después de ser mamá- pero les juro que te vuelves otra persona, no sé si mejor o peor, pero te transformas en todo sentido. Desde que nació mi hija el asco y yo nos llevamos de piquete de ombligo, es mi carnal. Mis pruebas contra el asco empezaron desde el momento en que vimos el video de mi cesárea, y en una escena el doctor me Asquito - xalapo.comsaca los intestinos y después me los vuelve a meter como si fueran calcetines sucios, yo me habría desmayado del asco e impresión, no fue así. Seguimos con el constante olor a agrio que se impregna en tu ropa cuando estás sacándole el aire a tu bebé pero el angelito devuelve la leche y no traes otra prenda para cambiarte por lo que pasas el resto del día con ese tremendo olor en el hombro, si eres mamá y nunca te ha pasado que tu hijo (a) vomite en un lugar público, déjame te digo ¡¡¡qué afortunada eres!!!, a mí me ha pasado varias veces, entre coches ajenos y restaurantes, quedando mi ropa toda vomitada, y el lugar ni les digo… oliendo sabrrrrrrosooo ante las miradas asquerosas de todos los presentes (sí, esos que no son papás aún y siguen siendo bien payasos). Otro suceso imperdible para toda mamá primeriza es, mancharte los dedos cuando estás cambiándole el pañal a tu bebé, estamos de acuerdo en que hay evacuaciones decentes que puedes asear sin problemas, pero hay otras que son dignas de una escena terrorífica de Linda Blair, un batidillo total, y para colmo a veces estás sola y cuentas con sólo dos manos, que no se dan abasto para sostener sus piernitas mientras con la otra tratas de limpiar todo el desastre, ¿qué tal cuando se le sale del pañal y mancha toda la ropita de nuestro angelito? Jajaja todo un caos ¿cierto?…En ese momento lo que menos sientes es asco, lo único que te urge es ponerlo a salvo de la malévola popó, dejarlo limpio, seco y cómodo para que no la pase mal. Tus dedos embarrados ya los limpiarás después.

Y así podría mencionar otros ejemplos con los que te vas enfrentando al asco frente a frente, y cuando te das cuenta, te hace los mandados. Ya no eres la misma persona asquerosa de hace algunos ayeres, tienes un umbral de repulsión mucho más amplio y te aguantas el asco como toda una madre abnegada que eres jejeje…

La verdad es que, eso nos pasa; cambiamos, el ser mamás impacta en todos los aspectos de nuestra persona, de nuestro yo anterior. Hoy eres esa mujer que en ocasiones cambia el olor a perfume de marca por olor a lechita agria, esa mujer que va a su trabajo avergonzada con el uniforme vomitado pidiéndole al jefe chance para ir a cambiarse porque “sufrió un accidente”, esa mujer que pide disculpas en la casa de los suegros porque al niño le ganó y se hizo en los pantalones dejando un charco de pipí en el piso de mármol traído de España por el tatarabuelo de la tía Eulalia, eres esa mujer que antepone las necesidades y comodidad de su hijo, primero está él… después tú. El “asquito mil” ya quedó atrás, hoy eres a prueba de asco… al menos tratándose de tus retoños, y en verdad te felicito por eso, Bienvenida al Club de las que dejamos el “iuuuuuug” atrás. Con mucho cariño para ustedes…

Comentarios

comentarios