El día que conocí a Fran Hevia

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El día que conocí a Fran Hevia

Por La Cafetóloga.

-La vida es de los aventados, diría Juan Escutia.


El pasado 11 de noviembre emprendí un viaje que hizo que todo el año, incluyendo mí casi muerte, valiera la pena.

Era la madrugada de miércoles cuando me llega una notificación de Facebook, era ÉL motivo por el cual me disponía a gastar lo poco que me quedaba en la tarjeta así como a aceptar el apoyo de mi ahora sugar mommy (no, nada sexual mal pensados).

Así es, teníamos confirmada una entrevista y ahí va, su ilusa y entusiasta cafetóloga a mover cielo, mar y tierra para llegar a Boca del Río.

Con un alto porcentaje de probabilidades de morirme a la chingada, por las altas temperaturas en el puerto y mi sensibilidad a la sensación térmica elevada, me fui. Si iba a morirme que fuera feliz, riendo y habiendo conocido a un crack de la comedia.

Acompañada de dos de mis pétalos favoritos, mis bellas flores del ejido Javier “Muñón” Muñoz y Héctor “El Mago Jocoso, no soy Franco Escamilla” Cortés, llegué a la terminal de autobuses de Veracruz.

Cálido recibimiento, literalmente, un bochorno de sauna pero sin las toallas y con gente corriendo acelerada por temor a perder su camión. Bajamos de nuestro lujosísimo AU 3 novatos en la comedia. Con ganas de reír, llenos de hambre y dispuestos a caminar lo que fuera necesario con tal de encontrar comida barata sin morir en el intento… no hace falta decir mucho:

-¿De qué son los tamales seño?

-“de masa”

Terminamos en un Oxxo comiendo los últimos 3 vikingos existentes en el aparador.

Siendo las casi 10 de la noche y con el temor a que nos invalidaran la reservación de mesa en el W Comedia Bar Boca, buscamos taxi para movernos a dónde llegaríamos básicamente a dormir 3 horas y dejar nuestras pertenencias. Habiendo encontrando una tarifa de taxi “razonable”, llegamos al departamento.

Corrimos, descargamos nuestro equipaje (ellos porque ahí les encargo la cámara y el equipo, valí madres y me fui cargando todo el viaje) y nos subimos al elevador para descender desde el quinto piso… un piso después nos bajamos del elevador; nos quedamos encerrados cuando se fue la luz por unos 10 minutos durante los cuáles comenzábamos a considerar el canibalismo y la anarquía.

Culeados, al regresar la luz, bajamos corriendo los 4 pisos restantes.

Hasta aquí, todo chévere (sí, dije chévere, déjenme chavorruquear así me mezclo con la chaviza). La reserva seguía en pié y ninguno había muerto en el camino. Nos acomodamos, listos para disfrutar del show y beber todo lo bebible a traguito de “teibol” porque los pesos eran escasos.

Después de dos horas y unas botanas sacadas del baño (historia real, compramos la botana en el baño de mujeres a $25 la bolsa de frituras surtidas), ahí estaba ÉL con trencitas recién hechas, Fran Hevia en escena. Javier y yo nos volteamos a ver como quinceañeras entusiasmadas, El Mago solo se acomodó a seguir bebiendo, gozando del momento y pasando de las 01:00 AM reímos, reímos un chingo, reímos nivel: los 3 fuimos al baño antes porque no queríamos perdernos nada del show y valió madres porque nos daba tanta risa que de todos modos nos paramos a orinar.

El show fue en gran parte sobre su material de “Se me hizo fácil” producción que pueden adquirir en CD con él si lo van a ver o bien en Spotify (aquí el enlace por sí les da hueva buscar “Se me hizo Facil”), con sus modificaciones y chistes, no buenos… BUENÍSIMOS.

Fran dejó en el escenario la muestra de lo que es ser un comediante. Buen contenido, delivery, punch, ritmo y un súper manejo de los silencios (y los borrachos impertinentes) es parte de lo que, sumado a una muestra de lo que es saber sobre impro y no mamadas, nos ofrece Fran “chiquito bebé grrr” Hevia en cada show.

Terminando su participación y con un temor a que me bateara porque no recordase que le había solicitado una entrevista, ya sea por su agenda, el horario, la avalancha de gente que esperaba saludarlo o las dos que tres féminas que iban con la intensión de agasajárselo en el camerino, me acerqué.

Por mi trabajo he tenido la fortuna de conocer y convivir con gente de gran peso en el medio musical, con algunos de los creativos mejor pagados de México y Latinoamérica, cantautores, narradores orales, etcétera. Cantidad de gente que me  confirma solo una cosa: los mejores, son los más sencillos.

Fran Hevia no fue la excepción, no sólo sí se acordó de la entrevista (o si no lo hizo, fue lo suficientemente cortés y caballero como para no abrirme a la chingada) sino que, a todos sus fans y asistentes varios al evento les dedicó el tiempo suficiente para oírlos, tomarse la foto, platicar con algunos y autografiar sus discos. Pasando todo eso y siendo las 2 y media de la mañana, logramos alejarnos un poco de la bulla para platicar y grabarlo.

Por tener un poco de consideración a su travesía (el hombre anda de gira y yo sé que es el andar de aquí para allá sin descansar) decidimos hacer sólo audio, mismo que montamos en un video porque si no como chingados se los subo al canal (ah vedá). 5 minutos después, la misión se había completado.

¿Nunca les ha pasado qué, llega un momento en la vida dónde todo lo malo que les ha sucedido de pronto sienten que ha valido la pena?, aunque no tenga nada que ver lo que vivieron, pero el simple hecho de haber logrado llegar a ESE momento les valió completamente todo.

Bueno esa noche fue mi momento.

A los cinco meses de ese día en el que amanecí al borde de la muerte; mismos cinco meses que me he dedicado a sobrevivir, tomar tratamiento, asimilar la pérdida de trabajo, acumulación de deudas por medicinas, cinco meses de pasar malos momentos y de mantenerme en la búsqueda implacable de salir adelante con las adversidades y limitantes que se desarrollaron este año; había llegado el momento que hizo que todo lo anterior haya valido completamente la pena.

Significó un logro personal, me di cuenta de lo mucho que he progresado desde ese día hace 5 meses. Me cambió la forma de ver la vida, me hizo  ver la comedia como algo terapéutico, liberador, sano y como una opción real para ver y hacer las cosas desde otra perspectiva.

Familia, amigos y squad de la Cafetóloga, si leen esto, gracias por nunca haberme dejado sola, sé que nunca lo he estado y que me lo demuestren a diario es lo que realmente les reconozco.

Fran, si lees esto, sólo quiero darte las GRACIAS. Este 2017 no pudo haber sido mejor y fue gracias a ese día, aún con ese tropiezo que tuve a mediados de este año, el haber podido conocer al que considero uno de los mejores creativos y comediantes en México, me recordó que en esta vida cumplir con algunos sueños que se consideran guajiros, es posible.  Me hubiera encantado decírtelo en persona pero a las casi 3 de la mañana después de un show en el puerto, entre el calor y el cansancio no creo que hubiera sido el mejor momento, espero poderte dar las gracias nuevamente, personalmente.

Gente bonita, les dejó aquí el enlace de su entrevista, misma que pueden ver en nuestras redes y el canal. Que chingón que leyeron mi carta kilométrica, como se ve que ustedes si son de “ler”.

—> Una Escapada con Fran Hevia <—

https://www.youtube.com/watch?v=ib5pQTw_Axc&t=20s

 

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