Juan Gabriel, Hombre, divo, leyenda

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Juan Gabriel - xalapo.com

Juan Gabriel, Hombre, divo, leyenda.

CATARSIS

Por @eldoogie 


A estas alturas, ya se habrá leído en todos los medios una cantidad apabullante de información referente a la muerte, vida y obra de Juan Gabriel, yo quise esperar un poco, precisamente para poder ver todo este fenómeno mediático, el sensacionalismo sacado del mínimo detalle, su fortuna, su familia, su sexualidad, pero creo que él está más allá de todo esto.

Tomemos su vida como ejemplo, en un país machista, donde al parecer nos regimos por la ley de quién tiene el pito más grande y en donde la mayoría de la población está destinada a la mediocridad, Alberto Aguilera se sobrepuso a cuestiones tales como la pobreza, problemas familiares, discriminación (nunca lo aceptó oficialmente, pero como él mismo dijo: “lo que se ve no se juzga”), de tocar fondo en Lecumberri, ¿ejemplo de superación para el mexicano? Totalmente, una historia inspiracional, hermosa, que llena de ilusión a quien la conoce.

El genio salió adelante y con base en inspiración, talento, rimas de amor, desamor, pasitos coquetos, algún trabalenguas hecho verso y una que otra cómica caída, logró estar en ese selecto grupo, junto a Lara, José Alfredo, Manzanero, vaya los considerados grandes, sin necesidad de toda esa maquinaria mercadológica de la actualidad, en donde el plástico supera al sentimiento. No era Mozart, ni sus letras tan profundas como para dedicarles un tratado filosófico y por supuesto tuvo detractores, que aún después de su muerte seguirán machacando su obra, populachero le podrán decir, Pero tuvo esa chispa, esa magia y sencillez con la que supo sintetizar los sentimientos a los que no escapa ningún estrato social, supo darle a la gente lo que pedía y necesitaba, llegando a ser considerado como arte en toda la extensión de la palabra y un artista necesario para el pueblo, que lo mismo nos arrancaba la lágrima o nos hacía menear los hombros cada vez que nos invitaba al mítico Noa – Noa .

¿Qué si marcó mi vida? ¿a mí, el fanático de Queen? ¿a mí, el que veía MTV y se ponía los audífonos para escuchar rock pesado o ese fantástico pop gringo? Sí, al igual que a muchos más, lo hizo, lo logró gracias a todas esas mañanas en que mi mamá lavaba ropa los sábados escuchando sus canciones en voz de Rocío Dúrcal, Pandora, o sus propias interpretaciones, como la grandiosa “Amor eterno” y su trágica historia que la inspiró y que hace llorar a mi abuela, lo logró con alguna de esas casi 1800 canciones que escuché en el transporte público cuando iba y venía de la escuela o en alguna oficina donde trabajé o en alguna fiesta o borrachera de mis amigos donde siempre era necesario sacar ese sentimiento que a veces no podíamos con nuestras propias palabras.

No existe aspirante a cantante que busque la fama entonando uno de sus temas, no hay mariachi que no conozca alguno de sus acordes, ¿qué sigue para el hombre? La despedida de este cuerpo terrenal, ¿qué sigue para el divo? Como es costumbre en estos casos, la explotación insaciable de su imagen y obra por parte de disqueras, tiendas y cualquier ente con la capacitad para generar utilidades a costillas del ídolo, ¿qué sigue para la leyenda? La inmortalidad y un amor eterno.

Mi twitter: @eldoogie

Juan Gabriel, Hombre, divo, leyenda.

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