Pobrecita radio xalapeña

0
78
El propósito de la comunicación es informar, educar y entretener.

-Eso lo explican en todas las carreras de comunicación.

Cuando era pequeño mi abuelo me contaba de los programas radiales de antaño, en donde había musicales, radionovelas y distintos shows que eran la delicia de los escuchas, la existencia de la televisión era mínima y la radio era el medio por excelencia, vaya, hasta escuchar los comerciales de antaño era una cosa chingona. En algunas ocasiones, tuve la suerte de escuchar el programa de Kaliman, el hombre increíble, el cual mi tío Enrique sintonizaba y me platicaba que ese mismo programa lo escuchaba cuando era niño. El nivel de producción estaba muy cabrón y sí te metías en la trama, era una cosa muy chida porque al ser solamente audio, el cerebro se hacía las imágenes mentales de lo que la historia te platicaba. Hay que mencionar que México, nuestro cuerno de la abundancia en los mapas de Sunrise, es reconocido por su tradición en la producción radiofónica a lo largo de la historia.

Después de cursar la Honorable y Heroica (así, con mayúsculas) Licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas, la vida me llevó a laborar como productor-operador-locutor-estuche de monerías en una emisora de las mal llamadas “radios” por internet, porque en realidad son  señales por streaming en vivo (búsquenlo en Google), lo que se buscaba era generar contenido valioso para el oyente, que le proporcionara “algo”, así que había programas de psicología, nutrición, literatura, cartelera cultural, análisis político, tecnología y demás tópicos bastante interesantes, buscando cumplir con los propósitos que ya les escribí en la cita que siempre pongo al inicio de mis textos. Era una labor muy chida y el público nos lo agradecía, interactuaba muy bien con las temáticas y de verdad que se sentía chingón el saber que les brindabas algo de valor.

Como parte de mi chamba, me dediqué a investigar sobre formatos y propuestas interesantes que se realizaban en distintas emisoras de radio convencional o vía web en el  país y en el mundo; para no romper con la costumbre de centralizar siempre toooodoooo, en el DF se genera una amplia variedad de opciones, desde las señales surgidas desde el Instituto Mexicano de la Radio, con sus casi veinte emisoras, hasta  las estaciones universitarias, destacando Ibero 90.9 en donde los playlist con las propuestas musicales más innovadoras están a la orden del día en conjunto con programas de interés para los chavos y hablo de programas de crítica de medios de información, de política y debates, son solamente poner los mp3 de los hits del verano. Estaciones de grandes cadenas, como W Radio, que a pesar de ser propiedad de Grupo Televisa, genera muy buenos programas, hay que ser realistas. Otro caso particular es la emisora de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (http://www.codigoradio.cultura.df.gob.mx/), la cual hace una labor muy chingona y es el mejor ejemplo de cuando comento lo de generar contenido variado y de valor.

Hablando de cuestiones extranjeras, mi mayor admiración es la para la BBC de Londres, el organismo encargado de la radio y televisión pública del Reino Unido, la cual es financiada por los impuestos de sus contribuyentes, pero en donde se tiene el compromiso con la sociedad de generar programas de calidad… y lo cumplen. En Estados Unidos, desde hace un tiempo está pegando con madre la radio satelital, en donde igual existen programas con contenido variado y muy chingón.

¿Pero qué ha pasado con la radio xalapeña? A pesar de ser la capital de un estado (lo cual siempre remarco en muchas de mis pláticas) y una ciudad reconocida por tener mucha cultura y gente muy pensante, sus estaciones de radio padecen lo mismo que el 85 % (es un estimado mío) de las estaciones de radio de esta, nuestra gloriosa República Mexicana, NO GENERAN CONTENIDOS TRASCENDENTES. Cada que me subo al transporte colectivo, que es donde escucho la radio, ya que llevo rato, años de no escucharla por gusto, me encuentro con una variedad de estaciones de los distintos grupos radiofónicos de la ciudad, en donde siempre es lo mismo, el(la) locutor(a) buenísimaa onda  (el cual por cierto, a las 7 de la mañana está en la estación grupera con un enfático acento norteño, sin importar que haya nacido en la cuenca del Papaloapan y a las 8 está en la estación pop con el acento más fresa que mirrey del Instituto Cumbres) que manda saludos por dos minutos, contesta una llamada de algún penoso escucha que pide una canción para su morra, manda a un bloque de 3 canciones seguidas, 5 comerciales (con los guiones más pendejos posibles, por cierto) y vuelve a repetir el ciclo hasta que termina su turno de dos o tres horas. Está bien, una de las funciones de los medios, en concreto de la radio, es el servir de compañía, pero mi punto es el contenido, la importancia de transmitir un mensaje que deje algo en la gente, más allá que dar a conocer las ofertas de Chedraui o Casa Ahued. Además de que todas, toditas todas tienen su programa de noticias, pero eso es harina de otro costal.

Y ahora, la cosa no es tampoco el satanizar a los locutores locales, si bien hay algunos que hacen la chamba que les toca de gran manera, haciendo pasar un rato ameno acompañando la música con su voz (lo cual no es fácil), pero admitamos que hay otros a los cuales no se les puede pedir mucho más que amenizar la tarde y anunciar bailes populares en el Palacio de la chunchaca o peor todavía, tienen mucha capacidad, pero los formatos, la línea manejada por la emisora no les permite explotar, experimentar nuevas ideas, los jefes se encuentran necios con seguir con las mismas fórmulas comerciales que les han funcionado por varios años, no piensan arriesgar un solo centavo, a eso se debe que lleve aaaaañoooos el programa de La hora de Luis Miguel y similares o los programas con brujos charlatanes; a lo mucho, la mayor innovación que me ha tocado notar es cuando compraron las licencias de las grandes cadenas radiodifusoras y prácticamente insertaron en su señal los programas producidos en el DF (sí, me refiero a cuando en Xalapa podíamos escuchar W Radio y los 40 Principales) y tampoco me refiero a que exista en Xalapa un Toño Esquinca (Dios nos libre) me refiero a información de valor, que permita que el escucha piense, razone o aprenda algo. El que en la capital del país se haga una mayor variedad de programas con contenido de calidad, se debe a lo cosmopolita que es la ciudad misma, la variedad de voces, ideas y tendencias, un caldo de cultivo que permite aterrizar proyectos muy buenos, disfrutables y con buena información para los escuchas.

También debo aclarar que existen muy buenos ejercicios radiales en esta ciudad, por un lado tenemos a RTV, que a pesar de ser un órgano de gobierno y atenido a una clara línea en cuanto al manejo de cierta información, genera muy buenos e interesantes programas con variedad de temáticas. Otro baluarte local es Radio UV, a mi parecer, la que cuenta con el mayor de los potenciales y que lamentablemente se encuentra ahí, casi arrumbada, con equipo ya deteriorado, con una señal de transmisión tan baja que creo que la música del camión del gas se escucha con mayor potencia, sin embargo su riqueza radica en lo que puede lograrse con ella, en México, existen muchas radios universitarias, las cuales están estructuradas con programas hechos por los mismos estudiantes, quienes vienen con ideas, el lenguaje, la cultura actual y lejos de lo que muchos piensan, a tan corta edad tienen muchas cosas que decir y varias maneras de decirlo. Sería muy chingón que las autoridades universitarias se detuvieran a analizar su caso y de verdad, si lo hacen de la  manera correcta y no con las ideas arcaicas con las que siguen, neta que tendrían un lugar muy chingón para crear contenidos importantes no solamente para la comunidad universitaria, sino también para la sociedad, siempre y cuando puedan bajarle dos rayitas a sus pretensiones comunicativas y hacer la información más digerible para el público ¿de qué sirve enseñarle a los chavos sobre formatos radiofónicos y ponerlos a crear programas en las aulas si no tendrán el chance de llevarlos al público real?

He mencionado que llevo rato de no escuchar la radio por mero gusto y es porque estoy hasta la madre de las mismas fórmulas de siempre, que no me brindan lo que busco y es que en Xalapa hay un chingo de señales radiofónicas (tampoco es para que empiecen con “pinche mamón exquisito”) ¿qué he hecho? Pues fácil, gracias a internet y a herramientas como Itunes (si alguien de Apple México está leyendo esto, no vendría mal un patrocinio) he podido acceder a programas en formato podcast de varias partes del mundo y tranquilamente los escucho en mi mp3, este tipo de medios se han convertido en los favoritos  de quienes buscan contenidos que se adecuen a sus gustos y también en los medios utilizados por aquellos que tienen cosas que decir y a quien los medios convencionales no han querido abrir las puertas o más bien, sus micrófonos y que han logrado tener alcance más allá de la potencia de las antenas transmisoras.

Imaginen que pasaría si los directivos de las emisoras xalapeñas arriesgaran un poco y pudieran dedicar más tiempo a la realización de programas utilizando a estas mentes y voces que abundan en Xalapa, impactar al público con todas estas ideas y generar un razonamiento en su pensar sería la cosa más chingona, la formación de líderes de opinión que manejen un discurso e ideología interesante y no alguien que se limite a mandar saludos a Sóstenes y dedicarle una canción de Grupo Bryndis de parte de su novia Lúpita, aquí existe el potencial para lograr un cambio muy grande y dejar de lado las viejas fórmulas que lejos de ayudar a formar una conciencia, entorpecen el pensamiento. Lamentablemente, el billete parece preponderar más que el público, además de que el grueso de la población, no solamente de esta ciudad, si no de este país, no está acostumbrada a una radio propositiva, con ideas y crítica, está acostumbrada a una radio fácil de oír, no de escuchar y eso, para muchos, no es negocio.

Hasta la próxima.

[embedvideo id=”_OujBqtVaY4″ website=”youtube”]

Mi Twitter: @eldoogie

Comentarios

comentarios