Siento algo

0
76
Siento - Xalapo.com

Siento algo

Por: Susana Córdova


[No es hambre, como siempre, es algo importante, pero no sé qué es]

[dropcap size=dropcap-big]D[/dropcap]e repente una extraña sensación se apoderó de mi panza. No, no era hambre, no era angustia, esta vez no era una bacteria de esas que agarro cada cierta época por comer en puestos ambulantes. Es algo nefasto, algo grandioso, algo incómodo, es <<algo>> importante.

Dos semanas seguidas sintiendo un no sé qué, pero que jode nomás así, de sopetón, de sorpresa. Y así como llega se va.

Esa sensación llega a la boca de mi estómago, se expande, se acomoda, hace una fogata y se pone a leer un cuento de terror que solo provoca que ese <<algo>> me mortifique aún más.

Van varias madrugadas que llego a casa preguntándome si olvidé hacer algo del trabajo, reflexiono, hago un recuento rápido de lo que hice, lo que se cambió, lo que surgió de última hora. Nada, no es eso.

Son las 11 de la mañana, no recuerdo si es martes o jueves, solo noto la hora. ¡Carajo! Ahí está, eso que revolotea en el centro de mi ser. ¿Algún mandado que no he hecho?, ¿un recado no dado?, ¿el cumpleaños de alguien importante? Nada, no es eso.

[Qué jodido se siente tener algo pendiente y no saber qué es]

Es despertar de repente con la zozobra de que algo pasó y no me enteré, algo está ocurriendo y no estoy ahí para ayudar o dar aviso a alguien.

¿Se habrá muerto? pero, ¿quién? Cada segundo miles de personas dejan de existir en algún lugar del mundo. Pufffff. Vuelvo a la cama, agitada, un poco atontada, un poco como siempre. Nada, no es sobre la muerte o al menos no me han avisado.

Voy a la tienda, me llevo a mi perro Toby, apenas avanzo ¡y zas! De nuevo ataca ese sentimiento, sensación, no sé ni cómo llamarle, ocurre algo en mi panza, ahí vas. Maldita sea ¿qué demonios es? Infección estomacal ya quedó descartada. ¡Toby, no comas eso! Le grito a mi perro enojada no porque agarra cualquier cosa de la calle, sino conmigo misma por no saber qué me pasa.

Regresamos de la tienda y apenas me acuerdo de esa breve sensación. Al menos ya sé que así como me sorprende se me olvida. Memoria de pez.

¡Ay Dory, dijera mi madre!

Una de tantas las veces que sentí <<ese algo>> lo publiqué de madrugada en mi cuenta de Facebook porque qué más podría hacer sino compartir ese tipo de cosas que a nadie le importa, pero que pensé era oportuno difundir, igual y alguien me daba una pista. No faltó quien me expresó su apoyo y me preguntaron con preocupación genuina si estaba bien. Lo agradecí/lo agradezco sinceramente. El problema es que no, no estoy bien, no sé qué es lo que siento, y si para esta parte del texto usted, lector, ya supo o tiene alguna sospecha, dígamelo, dígamelo por favor y acabe con esta tortuosa duda.

En mi desesperación, poética y estúpidamente llegué a pensar que era un conjunto de esas mariposas que dicen -los cursis- que sientes cuando estás enamorada, luego recapacité y me reí solita. Nada, no es eso.

En contraparte, podría ser que es que se estaban muriendo esas mariposas que tuve hace un par de años, como cuando se te fuga el amor, el amor hacia alguien. Puras mafufadas digo a esta hora (04:05 am), me duermo.

Pasan las madrugadas, las tardes, llegan nuevas lunas y yo aquí sin saber descifrar el misterio. Podría ser miedo, algo late muy fuerte, como un presentimiento, no, los presentimientos siempre recaen en mi pecho y empiezo a respirar de forma agitada, y no es el caso. No hoy.

Estoy frita.

D e s c o n c e r t a d a, es la palabra.

Ya pasaron tres días desde la última vez, creo que lo que sentía era algo estúpido porque ya no lo sientOhquelachingamos ahí está de nuevo. Otra madrugada en vela, como si mis desvelos y ojeras no fueran suficientes.

<<Pensar en exceso sobre el pasado, causa depresión; pensar en exceso sobe el futuro, genera ansiedad>>, claro, pero, ¿dónde leí eso? No sé, pero es verdad. Hablando de ansiedad ¿cómo a qué hora me dormiré? No es que tenga una agenda apretada, pero hay cosas que hacer, siempre hay cosas que hacer.

No sé qué hora es, pero el extraño sentir sigue aquí, en la boca del estómago, entre el intestino delgado y el grueso, invadiendo mi hígado y otros rinconcitos más. Probablemente es el preludio de la muerte de aquellas mariposas que decía, sí ha de ser eso. Esa muerte anunciada ya la temía yo desde hace meses, pero me resistía. Habría que hacerles un funeral digno, en caso de que sea eso lo que siento…Por lo pronto, me envuelto en una cobija gris, y antes de cerrar los ojos durante unas escuálidas horas, me sigo preguntando: ¿Qué será?

P.D. 1: Si saben qué es díganme, no sean gachos.

P.D. 2: Si no saben, no importa, solo síganme y ya @susanacordova


 

Comentarios

comentarios