Son dos, pero son 14

0
88
14 - xalapo.com

El uso y abuso de los eufemismos

“Son 14…”


Desde hace un año sigo de cerca las publicaciones de xalapo.com, sinceramente, con mucho agrado. Estoy seguro que en este espacio se han dicho cosas valientes, importantes, y sobre todo, con una carga de buena onda y humor. Por alguna razón que aún no me queda muy clara, hubo cierto nivel de presión social de parte de los Xalapos para que escribiera aquí, y entonces aquí estaremos compartiendo algunas impresiones sobre absolutamente nada. Venga a ponerse ocioso conmigo.

Les cuento que mi Elfo (mi padre) siempre contaba esta anécdota a sus amigos: un día iba manejando por Minatitlán, con un compadre, cuando fue detenido por un agente de tránsito. Les llamó la atención que el agente dijera por el radio: “aquí con un 14, en tal calle…” y “el 14 esto” o “el 14 el otro” hasta que el compadre le preguntó: “¿Qué será un 14?” a lo que el Elfo respondió: “Yo creo que es un ‘pendejo’ porque no entiendo qué hacemos aquí” y pues a raíz de eso, todos encontramos muchos usos para el número 14 en la familia y los amigos de la misma.

La cosa es que creo que los mexicanos somos expertos en decir las cosas sin llamarlas por su nombre.  Somos los mejores en el uso y abuso de los eufemismos y los cultivamos diariamente. Hasta en la comida. Yo de niño comí tacos de sesos hasta que supe que los “sesos” eran el cerebro de un puerco y dejé de comerlos. Y seguro a más de uno les pasa con las “criadillas” o la “nana”.

Tenemos eufemismos con respecto a la comida, al trabajo, al sexo, (aquí le dicen “la fechoría “) y en lo que somos unos verdaderos genios es en el eufemismo político. Sólo que ahí deja de ser chistoso: cuando le dicen “desaceleración“ en vez de crisis, o cuando “propician escenarios” en vez de “nos vamos a hacer mensos”, entre otros. Dos de los exponentes más destacados del eufemismo político en nuestro estado, son nuestro Gobernador y su secretario de Seguridad Pública: por poner sólo un ejemplo, este fin de semana la violencia se apoderó literalmente de nuestro estado. Balaceras, secuestros y muertos en Xalapa, Veracruz y Orizaba. Y el gobernador (que en realidad es una señora que dirige los destinos del estado vía tuiter, porque al titular lo perdimos hace meses) les nombra “el hecho ocurrido en…”. Por su parte, Bermúdez Zurita, el Secretario de Seguridad Pública, dijo del personaje que fue secuestrado en el puerto que es “presunto integrante de la D. O.” (que no es ninguna banda de pop, es la Delincuencia Organizada). La pregunta es, si sabía que hay delincuentes en la calle, ¿por qué no lo arrestaron? ¿O es sólo un intento chafa por criminalizar a las víctimas, y sin siquiera decir bien las cosas?

Y mientras Xalapa se llena de violencia, de estos dos personajes no podemos esperar nada bueno y si nosotros, como el agente de la historia del Elfo, usáramos radios y claves para decir las cosas en vez de simples eufemismos, seguro que sabríamos que son dos, pero también son 14.

Sígame en tuiter (o no) @albantro

Comentarios

comentarios